Si no hubiera sido músico, no sé qué habría sido de mí.La música ha formado parte de mi vida desde siempre. Crecí rodeado de instrumentos y músicos: guitarras, bongos, teclados… En casa todo podía convertirse en una oportunidad para experimentar y crear. También crecí entre estudios de grabación, viendo de cerca el trabajo de mi padre, que ya en los años 80 trabajaba con un home studio equipado con un multipistas Tascam.A los 9 o 10 años descubrí un ordenador Atari que había en casa con Cubase instalado. Aquello despertó en mí una nueva forma de entender la música y comencé a desarrollar, de manera autodidacta, mi faceta como compositor y arreglista.Desde entonces han pasado más de tres décadas. Durante todo este tiempo he tenido la oportunidad de colaborar con artistas, músicos y diferentes producciones, explorando distintos estilos y formas de crear.Hoy sigo entendiendo la música de la misma manera que cuando era niño: como un espacio para experimentar, crear y transformar ideas en algo que pueda llegar a los demás.












































